En ocasiones me siento a ver las estrellas, en esas noches completamente oscuras y silenciosas, donde solo se siente el viento pasar sobre mis mejillas y donde la luz de la luna hace brillar mis ojos. En mi mente comienzan a pasar todas aquellas cosas que eh vivido, lo bueno y lo malo. Aparecen todas esas personas que me voy encontrando a lo largo de mi camino, los lugares que he visitado y todo aquello que se va aferrando a mi corazón de una manera inexplicable.
Todo eso me hace entender que Dios esta ahí en cada una de las cosas que mencioné, mientras todo eso pasa por mi mente mis ojos comienzan a contemplar un gran espectáculo, y es ver como una estrella se apaga y otra nace y brilla con tanta fuerza que sorprende, sin preocuparse de que cuando salga el sol, no brillara como antes. Mientras muere una estrella y nace otra llegan a mi mente aquellas personas que pasan por nuestra vida dejando una gran huella y que aunque quisiéramos que se quedaran para siempre el camino nos va mostrando que solo llegaron para dejar una enseñanza y que cuando esto se logra se tiene que ir.
También pienso en esas personas nuevas que van llegando para también dejar una enseñanza y marcharse al completar su misión, como aquella estrella que nace sin miedo a brillar. Me doy cuenta de que así y gusto así es el ciclo de la vida, no podemos detener a las personas que se van, pero tampoco cerrar las puertas a esas que vienen llegando. mientras tanto, mis ojos ven como una nube va tapando la luz de la luna y continua moviéndose hasta que su maravilloso brillo vuelve a ser normal. Una ves más comprendo que así es la vida, hay momentos de oscuridad donde nos sentimos acabados, vacíos, sin rumbo y como si el brillo de la vida se fuese extinto por completo, y luego sin ninguna explicación encontramos una salida a todos esos problemas y volvemos a brillar como antes o quizás con mas fuerza.
Mientras mis ojos se van cerrando solos, por el sueño, me logro dar cuenta que estuve todo ese tiempo viendo como Dios me mostraba con su mayor regalo al cual llamamos creación como funciona la vida, Dios siempre está presente y nos muestra de una manera tan peculiar su amor y su camino a la felicidad, solo hay que detenerse y sentarse a observar como se comunica con nosotros de la forma menos pensada y nos muestra como funciona todo, y así con ese gran aprendizaje cierro mis ojos con la dicha de ver un nuevo amanecer y con la certeza de que Dios existe y esta aquí, a mi lado en todo momento.
Richard Suárez.