Imita a las mariposas,
ve de flor en flor por tu néctar,
vuela plácidamente y sin apuro.
Vuela alto que hay mejor vista,
no te muerdan los tobillos
y perturben tu paz.
Detente de vez en cuando en alguna rama,
y cómete alguna araña,
y hablando de arañas, se paciente como ellas.
Haz tu nido para ti,
no cantes serenatas,
si no es para tí o para el sol,
las pájaras vendrán igual,
piensan que les cantas a ellas.
Para ser un buen pájaro azul,
tienes que pensar azul,
azul como el agua,
que se escurre y dobla,
erosiona y se esfuma.
Azul como el cielo,
inmenso e inalcanzable,
fin y barrera al mas allá.
Azul como tus alas,
oh, fábricas de vórtices inentendibles,
frondosas herramientas del deseo
que te llevan pasando el horizonte.