Con un Cafe empieza esta tarde, caliente y espumoso. Nadie sabe lo que pienso o que lo que quiero decir, no me importa hablar o que la gente me escuche. Yo solo escribo, escribo sobre lo que me gusta, las palabras que cursan mi mente que no van a oídos de nadie, solo se plasman en papel y quedan eternamente guardadas. Aqui estoy sentada sola con una cafe en mi mano y una pluma en la otra, con una pequeña mirada veo la ultima palabra que alcanzo a anotar cuando ha llegado mi segundo café.
Yo no lo he pedido digo y miro al mesonero, este sonríe ligeramente y señala al señor al fondo del lugar. Que se lo ha mandado el señor, dice que es muy extraño verla aqui todos los dias sin compañía y que un café gratis no le viene mal a nadie.
Su cafe tenia un lindo dibujo de un perro, que a decir verdad mis felicitaciones al barista pero si ese señor se acercara le diría que soy mas una persona de gatos.