Háblame sobre la pasión, esa pasión que te desborda hacia las cosas que por ciertos motivos te impulsan a tenerlas o a realizarlas. Unos sienten pasión hacia otras personas en un sentido erótico, otros sienten pasión hacia las profesiones o las academias en la búsqueda de la superación personal, algunos sienten pasión por poseer objetos de valor con tal afán que están cerca de la locura pero les apasiona, en fin, hay muchas variantes sobre la pasión que puede sentir un individuo hacia una persona o una cosa física o metafísica.
Algunas de las variables de la pasión pueden afectar significativamente el bienestar de otras personas, y convertirse a su vez en un mal innecesario que surge de uno de los sentimientos mas bellos que puede tener el hombre. Por ejemplo, uno de los casos más comunes y más conocidos, cuando un hombre es apasionado hacia otra persona que le atraiga sexualmente, sea hombre o mujer, pero su pasión no es retribuída en ningún sentido o en la misma cantidad. Llega un momento en el que el apasionado percibe que sus acciones y sentimientos no soy bien aceptados y puede o desistir bien sea, o convertir su pasión en una obsesión desenfrenada que acaba en una locura sin tratamiento cuyo desenlace se puede hallar en los obituarios de los periódicos como "crímenes pasionales".
Además, tenemos un caso que todos conocen pero que también ignoran, porque es un trastorno del que la mayor parte del mundo capitalista se siente orgulloso, y lo llevan como un emblema de supremacía, control y poder sobre otros. Me refiero entonces a la pasión por acumular riquezas, que comienza en el individuo como una pasión por superarse económicamente, pero se va transformando progresivamente a medida que va logrando la acumulación del capital en una enfermedad psicótica que le dicta al ser la norma de tener más que los demás como un complejo de superioridad. Llegado a este punto el individuo no diferencia entre la suficiencia y la inconformidad, y se arroja a la posesión de bienen valorables como un clavadista olímpico desde el más alto de los trampolines, buscando la máxima puntuación de los jueces del certamen deportivo.
Es claro que la pasión por un sentimiento es fundamental para crecer como seres humanos, pero cuando esta pasión cruza la delgada línea entre ella y la obsesión se convierte en un peligro tanto para el individuo como para los seres que estén involucrados en nuestro sentimiento. Por eso es muy importante tener la templanza necesaria, aquella de la que platicaba Sócrates en los diálogos de Platón, para poder moderar todos nuestros impulsos animales y así lograr una balanza entre el deseo y la razón.
Tell me about passion, that passion that overflows you towards things that for certain reasons impel you to have them or to realize them. Some feel passion towards other people in an erotic sense, others feel passion towards professions or academies in the search for self-improvement, some feel passion for possessing valuable objects with such eagerness that they are close to madness but they are passionate about it, in short, there are many variations on the passion that an individual can feel towards a person or a physical or metaphysical thing.
Some of the variables of passion can significantly affect the well-being of other people, and in turn become an unnecessary evil that arises from one of the most beautiful feelings that man can have. For example, one of the most common and well-known cases is when a man is passionate towards another person he is sexually attracted to, whether male or female, but his passion is not repaid in any way or in the same amount. There comes a time when the passionate person perceives that his actions and feelings are not well accepted and he can either give up or turn his passion into an unbridled obsession that ends in an untreated madness whose outcome can be found in the obituaries of the newspapers as "crimes of passion".
In addition, we have a case that everyone knows about but also ignores, because it is a disorder that most of the capitalist world is proud of, and they wear it as an emblem of supremacy, control and power over others. I am referring then to the passion to accumulate wealth, which begins in the individual as a passion to surpass himself economically, but is progressively transformed as he achieves the accumulation of capital into a psychotic illness that dictates to the being the norm of having more than others as a superiority complex. At this point the individual does not differentiate between sufficiency and nonconformity, and throws himself into the possession of valuable goods like an Olympic diver from the highest diving board, seeking the highest score from the judges of the sporting event.
It is clear that passion for a feeling is fundamental to grow as human beings, but when this passion crosses the thin line between it and obsession it becomes a danger both for the individual and for the beings involved in our feeling. That is why it is very important to have the necessary temperance, the one Socrates talked about in Plato's dialogues, to be able to moderate all our animal impulses and reason.