Hay algo que considero sumamente importante en estos días tan complejos que vivimos, es la necesidad de reconocer que nuestra mente nos puede jugar en contra, o la podemos volver nuestra mejor amiga, y darle herramientas para que sea nuestro mayor promotor de bienestar. Y sé que eso suena fácil, incluso puede resultar un poco abstracto, pero la verdad es que suele ser difícil hacer un cambio en la manera en la que abordamos las situaciones que se nos presentan, como si nuestra mente tuviera vida propia y una manera específica de reaccionar ante las adversidades, ¿y saben qué?, si, tiene esa forma preestablecida, pero no quiere decir que no la podamos cambiar a una mejor forma de reaccionar.
El amigo @emiliorios nos ha compartido en el post "Después del Duelo, vigilar los Pensamientos Negativos -Mantener la Fuerza Interior" una serie de pistas sobre cómo abordar esos pensamientos negativos, e incluso las preocupaciones, que parecen ser para muchos algo normal, pero nada más lejos de la verdad que eso, en realidad si nos centramos en que las cosas son como son y que no podemos más que seguir reaccionando de la misma forma una y otra vez, no nos damos la posibilidad de cambiarlas a algo que nos resulte mejor, y que con el paso del tiempo nos permita tener mejores resultados en términos de salud y bienestar.
Quiero centrar esta publicación en algo que considero importante, porque pienso que hacer que algo sea objetivo, es decir, racional, puede hacer que nuestra mente empiece a ver las cosas que nos limitan de una manera más fácil, así como más controlable, para luego accionar y vivir mejor en base a pensamientos más acordes a una vida "equilibrada emocionalmente".
Los pensamientos van a llegar, eso es normal, son procesos mentales que no podemos controlar totalmente, porque la mente es rápida, y actúa de manera inmediata ante los distintos estímulos, pero el problema viene es cuando la claridad del pensamiento o, el matiz de este, nos hace ver las cosas de manera que empañan lo que ha ocurrido y pareciera que todo salió mal, que seguirá mal y que no hay solución.
La manera en la que abordamos las distintas situaciones y de cómo actuamos en todo momento, sobre todo en esos en los que las cosas no salen bien, dependerá del pensamiento que domine nuestra mente, y de la manera en la que reaccionamos. Por ejemplo, si nos pasa algo que nos genera dolor, si pasamos por una situación que no queríamos que ocurriera o alguna que nos tome totalmente de sorpresa y que no sea bueno, siempre es bueno poder tener claridad en la manera en la que pensamos, dejaré aquí unos ejemplos, que sé que servirán para poder identificar si nos estamos yendo por una tendencia que no nos beneficiará, o por el contrario, nos ayudará.
Si pensamos, por ejemplo, "Debo tener cuidado para que esto no vuelva a ocurrir, particularmente lo veo positivo, porque es un pensamiento preventivo, y la prevención siempre va encaminada a evitar que algo pase, y por ello nos invita a actuar, a tomar correctivos, y es una buena manera de abordar las situaciones.
Pero, hay quienes suelen enfrentar todo desde un plano de pensamiento negativo, como pensar *"Nada volverá a salir bien", esta es una manera nada buena de abordar las situaciones, porque sencillamente no invita a actuar, a accionar, porque "si nada va a salir bien", ¿entonces para que hacer algo?. Si identificamos este tipo de pensamiento, debemos buscar ayuda, debemos ser conscientes de ello, y con una buena guía seguro que esto puede cambiar y, a la vez, comenzará a mejorar nuestra vida, porque empezaremos a ver todo con otros ojos.
También podemos tener una postura objetiva al momento de pensar, por ejemplo, asumiendo que cometimos algún error, esto también nos hace ver las cosas dejando de lado la emocionalidad, pero dejando una puerta abierta a que hay cosas que podemos mejorar, o que debemos ver que aprendemos de ello para evitar cometer el mismo error. Y eso está bien, todos podemos mejorar, pero dependerá de cómo abordemos las situaciones que se nos presenten, y todo parte de nuestro esquema mental de pensamiento.
Obviamente, este se forma a través de años, de décadas, y no podemos pretender que de un momento a otro lograremos cambiar todo de manera radical, pero tener consciencia de ello es crucial para comenzar a dar esos pequeños pasos a un cambio a mejor. Espero que este post sirva para tener una visión diferente en relación a este tema tan importante en nuestras vidas. Que tengan un gran día.