Pequeños espectadores, grandes críticos: La verdadera magia de Alfasueños Teatro
Hablar del teatro infantil puede parecer fácil a simple vista. Muchas veces se piensa que solo se trata de colocar objetos vistosos y personajes coloridos frente a los ojos de los niños, creyendo que con eso ya tenemos el ochenta por ciento de la atención ganada. Pero la realidad en las tablas es muy distinta. El teatro infantil es, sin duda, el público más fuerte, sincero y exigente con el que nos puede tocar trabajar.
Conectar con los niños de una forma práctica desde el primer instante en que comienza la pieza es absolutamente fundamental. El niño es el crítico más implacable en lo que a atención se refiere: una obra que no lleva un buen ritmo en sus escenas puede perder por completo el interés de ese espectador en segundos, provocando distracciones que dificultan que la función continúe con normalidad. Captar ese asombro desde el primer segundo asegura que la obra se desarrolle por completo y se corone con los aplausos más honestos.
El trabajo en cada escena y la tarea de involucrarlos activamente en el desarrollo de la trama juegan un papel fundamental. Llamar su atención es tan solo el primer paso; hacer que se sumerjan por completo en la historia es el segundo. Esto transforma al niño: deja de ser un simple espectador pasivo para convertirse en una parte viva de la narrativa.
En Alfasueños Teatro, nuestro propósito va mucho más allá de entretener. Nuestro objetivo es que cada niño que regresa a su casa tras una función lleve consigo un mensaje de valor imborrable, bien sea sobre las buenas costumbres, el respeto y cuidado de la naturaleza, o la amistad como un valor supremo del individuo. Logramos transmitir todo esto entre telones, canciones originales, risas contagiosas y el calor humano del compartir que realizamos junto a las familias luego de cada presentación.
A lo largo de este camino, hemos llevado nuestro arte a innumerables niños en todos los espacios posibles: colegios, calles, plazas, centros culturales, organizaciones, comunidades y hospitales. No hay recompensa más grande que verlos sonreír y comprobar que, al final del día, ellos siempre terminan siendo los verdaderos héroes de cada historia que cobramos vida en el escenario.
Si llegaste hasta aquí, te damos las gracias por leernos. Es muy valioso para nosotros que veas nuestro trabajo y conozcas más sobre él. ¡Un abrazo de parte de toda la familia de Alfasueños!