¿Sabías que hay Un Código No Escrito en las Patas del Caballo?[Esp-Eng]
¿Sabías que hay Un Código No Escrito en las Patas del Caballo?
El hecho de haber nacido en un hogar en cual el arte se respiraba en todo momento hizo mi infancia un poco más estudiosa que los demás niños. Mi padre aún sigue dando clases de arte antiguo a los estudiantes de arquitectura del Santiago. Allí se esmera en enseñar lo que secretamente nos trasmitían grandes pintores o grandes escultores. Así de esta manera desde muy joven comencé a ver las obras de artes con una mirada diferente al público en general. Cada artista, cada escultor nos ha dejado un mensaje para la posteridad.
A lo largo de la historia, las estatuas ecuestres han sido un medio poderoso para transmitir no solo la grandeza de un líder o figura histórica, sino también valores y conceptos significativos que trascienden el tiempo. Emperadores, conquistadores y libertadores han sido inmortalizados en sus nobles corceles como símbolo de reconocimiento de su valentía.
En el caso de las estatuas ecuestres durante varios siglos los artistas establecieron un código no escrito sobre las disposiciones de las patas del caballo. Es un aspecto fundamental que, aunque a menudo pasa desapercibido para el público en general que asiste a una determinada plaza. Con este código no escrito los grandes escultores lo utilizaron para comunicar mensajes a las generaciones futuras.
El posicionamiento de las patas del caballo en una escultura ecuestre puede indicar el estado del líder representado y el relato histórico asociado. EL código es muy sencillo: Si el caballo tiene una pata levantada el jinete murió a consecuencias de las heridas recibidas en combate, es el caso del Mío Cid Campeador, por su parte ambas patas levantadas, se sugiere que el jinete ha caído en batalla, lo que denota sacrificio y heroísmo. En contraste, si el caballo de la estatua esta con las cuatro patas en tierra simboliza que su jinete murió por enfermedad o causas naturales. Esta codificación estética permite que el observador descifre, incluso sin un conocimiento profundo de la historia, la situación y el legado del personaje representado. También hay simbolismo en la forma como lleva la espada, el sombreo y las manos pero eso será en otro reto de @lanzjoseg
En el siglo XX en nuestro país, Venezuela se desarrolló un inmenso culto a la personalidad a Simón Bolívar, llegándolo a convertir en casi un santo, exacerbando sus virtudes y sobre todo sus acciones. Esto fue tanto en la cuarta como en la actualidad. Quizás por esta razón a muchos valiosos y buenos escultores se le haya “pedido” que tallaran, escupieran o vaciasen estatuas ecuestres del Libertador montados en un caballo “Encabritado” termino técnico que se utiliza para nombrar a un caballo parado en dos patas. A lo mejor los gobernantes de la década del 1950 eran fanáticos de la ferrar y querían ver a Simón Bolívar montado en un “Cavallino Rampante”
La estatua ecuestre de Simón Bolívar de la imagen presenta un caballo con una pata elevada, Quizás el artista buscó dejar para la posteridad un símbolo de su lucha constante por la libertad y la independencia de América Latina. Este detalle no solo honra la figura del Libertador, sino que también refleja su tenacidad y el precio de su lucha. Invitando a todos los que vistan su plaza a reflexionar sobre los sacrificios realizados en nombre de la libertad. Además la estatua de Simón Bolívar esta allí estoicamente para recordándonos la importancia de interpretar y comprender el arte como un medio de comunicación intergeneracional.
In Inglish
** Did you know that there is: An Unwritten Code in the Horse's Legs?
Being born in a home where art was in the air at all times made my childhood a little more studious than other children. My father still teaches ancient art classes to architecture students at the Santiago. There he strives to teach us what great painters or great sculptors secretly transmitted to us. Thus, from a very young age, I began to see the works of art with a different look than the general public. Each artist, each sculptor has left us a message for posterity.
Throughout history, equestrian statues have been a powerful means to convey not only the greatness of a leader or historical figure, but also significant values and concepts that transcend time. Emperors, conquerors and liberators have been immortalized on their noble steeds as a symbol of recognition of their bravery.
In the case of equestrian statues for several centuries artists established an unwritten code on the dispositions of the horse's legs. It is a fundamental aspect that, although often goes unnoticed by the general public attending a given square. With this unwritten code the great sculptors used it to communicate messages to future generations.
The positioning of the horse's legs in an equestrian sculpture can indicate the state of the represented leader and the associated historical story. The code is very simple: If the horse has one leg raised, the rider died as a result of wounds received in combat, as in the case of Mio Cid Campeador, while both legs are raised, suggesting that the rider has fallen in battle, denoting sacrifice and heroism. In contrast, if the statue's horse is with all four legs on the ground, it symbolizes that its rider died of illness or natural causes. This aesthetic coding allows the observer to decipher, even without a deep knowledge of history, the situation and legacy of the character represented. There is also symbolism in the way he carries his sword, shading and hands but that will be in another lanzjoseg challenge.
In the 20th century in our country, Venezuela, an immense cult of personality developed around Simón Bolívar, turning him into almost a saint, exacerbating his virtues and, above all, his actions. This was as much in the fourth century as it is today. Perhaps for this reason many valuable and good sculptors have been “asked” to carve, spit or empty equestrian statues of the Liberator mounted on a horse “Encabritado” technical term used to name a horse standing on two legs. Maybe the rulers of the 1950's were fans of the Ferrari and wanted to see Simon Bolivar riding a “Cavallino Rampante”.
The equestrian statue of Simon Bolivar in the image shows a horse with a raised leg, perhaps the artist wanted to leave for posterity a symbol of his constant struggle for freedom and independence of Latin America. This detail not only honors the figure of the Liberator, but also reflects his tenacity and the price of his struggle. It invites all those who visit the plaza to reflect on the sacrifices made in the name of freedom. In addition, the statue of Simón Bolívar is stoically there to remind us of the importance of interpreting and understanding art as a means of intergenerational communication.
Translated with DeepL.com (free version)
La imagén es propiedad del @lanzjoseg publicada en el concurso: Observa Piensa Escribe. de
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