Un sábado de paella

Words
368
Reading
2 min
Listen
Play
1h

1001068163.jpg

1001068191.jpg

1001068177.jpg

1001068153.jpg

1001068153.jpg

1001068151.jpg

1001068149.jpg

1001068212.jpg

1001068213.jpg

Llevamos unos dulcitos y chocolate para la casa.

Después de un viernes de churros, porra y chocolate caliente, vamos camino al ofrecimiento de un sobrino de preparar una paella para comer en familia.

Por supuesto mi hija mientras me lleva al apartamento del sobrino aprovecha para enseñarme muchos espacios para fotografiar, dice que tengo que monetizar el viaje.

1001069384.jpg

1001069390.jpg

Los vagones antiguos o anteriores a los actuales, pero el museo está cerrado hay un puente por el 12 de octubre y mucha gente ha salido de Madrid y otros esperan el desfile.

1001069401.jpg

1001069408.jpg

1001069414.jpg

1001069411.jpg

1001069410.jpg

1001069406.jpg

Seguimos caminando pero mi hija se da cuenta que hay que pasar una pasarela y caminar mucho, así que regresamos a metro y retrocedemos una estación.

1001069431.jpg

1001069435.jpg

Y en el camino voy atrapando imágenes extraordinarias.

1001069445.jpg

1001069454.jpg

No vamos a entrar al museo no me daría tiempo.

1001069446.jpg

1001069458.jpg

1001069459.jpg

1001069468.jpg

1001069472.jpg

Hace frío, pero sale el sol y te da calor es característico de este cambio de estaciones. Muchos no lo entenderían en las mañanas está el frío, luego sale el sol y viene algo de calor, las tiendas está los adornos de Halloween y en los centros comerciales ponen navidad, un contraste y no sabes por cual alegrarte.

1001069489.jpg

1001069495.jpg

Los jardines no pueden faltar, me voy detrás de las rosas.

1001069503.jpg

1001069508.jpg

1001069502.jpg

1001069479.jpg

1001069466.jpg

1001069525.jpg

1001069522.jpg

1001069519.jpg

1001069520.jpg

1001069522.jpg

Después de una caminata encontramos al otro sobrino y juntos iniciamos el camino al apartamento.

1001069571.jpg

Nada más llegar ponen ensaladas, aceitunas, las dos paellas están casi listas. Una buena conversada antes de disfrutar un platón de paella y volver a repetir.

1001069583.jpg

1001069585.jpg

La foto del cocinero.

1001069650.jpg

1001069652.jpg

1001069590.jpg

1001069652.jpg

1001069583.jpg

1001069573.jpg

1001069615.jpg

1001069616.jpg

1001069682.jpg

La máquina del café me llamo mucho la atención, te prepara lo que quieras el problema es que no se lava sola.

1001069616.jpg

1001069683.jpg

El postre y las despedidas, las horas de conversación se hicieron cortas para todas las charlas pendientes. Mi sobrinos no estaban cuando murió su papá Silverio, les contaba que nunca sufrió siempre tenía oxígeno y calmantes, estaba sufriendo de Alzheimer y cáncer. Alivia un poco saber que estuvo acompañado y cuidado.

Estoy en cuenta regresiva para mi vuelo a Venezuela, con los nervios normales de los últimos días. Todo va a salir bien y me veo durmiendo en mi cama y viendo a mi otro hijo que he dejado por 6 meses.

Nos vemos en el camino.

Un sábado de paella | Ecency