Llevamos unos dulcitos y chocolate para la casa.
Después de un viernes de churros, porra y chocolate caliente, vamos camino al ofrecimiento de un sobrino de preparar una paella para comer en familia.
Por supuesto mi hija mientras me lleva al apartamento del sobrino aprovecha para enseñarme muchos espacios para fotografiar, dice que tengo que monetizar el viaje.
Los vagones antiguos o anteriores a los actuales, pero el museo está cerrado hay un puente por el 12 de octubre y mucha gente ha salido de Madrid y otros esperan el desfile.
Seguimos caminando pero mi hija se da cuenta que hay que pasar una pasarela y caminar mucho, así que regresamos a metro y retrocedemos una estación.
Y en el camino voy atrapando imágenes extraordinarias.
No vamos a entrar al museo no me daría tiempo.
Hace frío, pero sale el sol y te da calor es característico de este cambio de estaciones. Muchos no lo entenderían en las mañanas está el frío, luego sale el sol y viene algo de calor, las tiendas está los adornos de Halloween y en los centros comerciales ponen navidad, un contraste y no sabes por cual alegrarte.
Los jardines no pueden faltar, me voy detrás de las rosas.
Después de una caminata encontramos al otro sobrino y juntos iniciamos el camino al apartamento.
Nada más llegar ponen ensaladas, aceitunas, las dos paellas están casi listas. Una buena conversada antes de disfrutar un platón de paella y volver a repetir.
La foto del cocinero.
La máquina del café me llamo mucho la atención, te prepara lo que quieras el problema es que no se lava sola.
El postre y las despedidas, las horas de conversación se hicieron cortas para todas las charlas pendientes. Mi sobrinos no estaban cuando murió su papá Silverio, les contaba que nunca sufrió siempre tenía oxígeno y calmantes, estaba sufriendo de Alzheimer y cáncer. Alivia un poco saber que estuvo acompañado y cuidado.
Estoy en cuenta regresiva para mi vuelo a Venezuela, con los nervios normales de los últimos días. Todo va a salir bien y me veo durmiendo en mi cama y viendo a mi otro hijo que he dejado por 6 meses.
Nos vemos en el camino.