¡Feliz domingo, querida comunidad! Hoy nos fuimos a apoyar la causa rosa y logré el primer lugar de la categoría Máster A y el tercero en la general de la carrera.
La ruta fue bastante exigente: 9.3 km con 243 metros de desnivel positivo. Decidí inscribirme el viernes, así que fui con las cargas del entrenamiento del miércoles, donde hice pista con escaleras y cuestas, además de un bloque de 4x400, 4x200 y un 2000 al ritmo de umbral.
Afortunadamente, sólo había hecho pesas el lunes (tren superior), así que no tenía las piernas tan cargadas. Ayer hice una activación de 20 minutos y esta mañana me paré en la línea de salida confiando en que podía hacer una buena carrera.
Salí bastante controlada porque la carrera partía en una subida larga desde Las Tapias, en Mérida, hasta el viaducto Miranda. Luego había una recta y 1.7 km de bajada en donde también apreté un poco, pero sin salirme del ritmo, pues sabía que después vendría otra vez la subida fuerte de 1.5 km. Pude afrontar esa cuesta con mucha fuerza, de hecho, la pasé mucho más rápido que la primera.
Al llegar al viaducto supe que tenía que apretar bastante porque faltaban unos 700 metros para la meta. En la última bajada le di con todo: las dos punteras me llevaban como minuto y medio y logré descontarles bastante, así que todas cruzamos en 45 minutos con pocos segundos de diferencia.
Me sentí muy satisfecha con la carrera de hoy, las piernas respondieron y desbloqueé una nueva habilidad que hasta hoy no me creía: soy buena subiendo. He estado en preparación para la montaña porque por ahí viene un reto importante para mí que luego les contaré.
Mi entrenador me ayudó a entender que se puede correr en asfalto y en montaña al mismo tiempo, manteniendo buenos ritmos y buenas sensaciones porque la preparación ha sido diseñada para tal fin.
¡Seguimos!