Tengo ganas de usar las palabras para delinear la forma de tu boca; esa que sin más, tanto me provoca. Tengo ganas de saber a qué planetas me han de llevar tus huellas, cuando tus pisadas dejan a su paso estrellas. Cuando entre miradas risueñas, mis pupilas dilatas y el latido de mi pecho agitado me delata.