Ficción: Soy afortunado de tener un perro (Relato original de @nancybriti1)
Soy afortunado de tener un perro
Bueno, entonces cuando llegó el papá de Lucho, lo fuimos a buscar y lo llevamos al salón. Mientras que yo estaba emocionado al ver tantos padres juntos, Lucho estaba tranquilo cuando me dijo:
_Le voy a pedir que nos dé dinero para el refresco –y le pidió dinero y el señor metió la mano en el bolsillo y sacó un billete. Los dos salimos corriendo y compramos un refresco y Lucho lo compartió conmigo.
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Al llegar a casa, mientras comíamos, le dije a mi mamá que por qué mi padre se había ido, que a mí me gustaría tener un papá. Ella me dijo lo de siempre: que se fue, que yo no sé dónde vive, que tú no necesitas un papá, que no te vea llorar de nuevo.
Así estuve por una semana, preguntándole por mi padre y ella nada. Un día, de repente se cansó, llegó a la casa con un perro. Yo no podía creerlo porque desde hacía tiempo yo quería uno. Me dijo que le pusiera un nombre y yo le puse Marrón porque era de ese color.
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Al día siguiente le dije a Lucho que tenía un perro y me dijo que a la salida del colegio iría a mi casa para verlo. Y así hicimos. A Lucho le brillaron los ojos al ver a Marrón que con solo verme comenzó a saltar y a jugar con nosotros. Jugamos un rato y luego Lucho dijo que él siempre había querido tener una mascota, pero su papá no se lo permitía.
También me dijo que cuando su papá bebía le gritaba mucho, a él y a su mamá. Que él debía encerrarse en el cuarto hasta que su papá se durmiera. Que su papá era bueno, pero que tenía mal carácter. Entonces, después que Lucho se fue y yo me quedé con Marrón jugando, pensé que yo era afortunado de tener un perro que jugara conmigo y no un padre como el de Lucho.