Hoy te levantaste y no ha salido el sol, como ya es costumbre. Otro día sin futuro, otro comienzo con triste final.
Tu vida apenas comienza, te dicen siempre los mayores. Lo de hace un mes lo sientes como de hace años, pesada carga es el ayer.
El pan de cada día, es conseguirlo una proeza. Es que estar en la pobreza se ha convertido en ser pobre, un sello difícil de borrar.
Sudor y sangre dejas en la faena, centavos son el fruto. Alimento sin sal ni gusto, no logras probar carne buena.
Un pronto final sería un regalo para semejante tortura de vida, piensas en las noches antes de dormir, pero amanece de nuevo sin pensarlo.