Para preparar pan de oso, necesitamos un horno, también una receta, que guarda el mamífero en su agenda.
Ingredientes:
450 gramos de harina todo uso
1 huevo
1 cucharada de levadura seca
1/4 de taza de agua con 1 cucharita de azúcar (para la levadura)
2 cucharadas de aceite de oliva
75 gramos de mantequilla
3/4 taza de leche
1 cucharada de azúcar
1 1/2 cucharada de sal
300 gramos de queso mozzarella
Antes de empezar, debemos lavar muy bien nuestras manos.
Lo primero que haremos es diluir la levadura en 1/4 de taza de agua y una cucharadita de azúcar. El agua debe estar tibia; esta preparación se deja por 25 minutos para que la levadura se hidrate.
Es importante pesar la harina, para evitar que la mezcla quede seca o húmeda y se deba completar con más harina o leche, según sea el caso. Algunas veces pensamos que estas medidas no deben ser exactas, pero estamos equivocados, porque un poco más o menos de algún ingrediente, generará que el pan quede duro o muy blando.
Ponemos en un recipiente de vidrio la harina, el azúcar, la sal y la mantequilla.
Luego agregamos el aceite de oliva, el huevo y mezclamos.
Cuando la masa está suave y compacta, ponemos un poco de aceite de oliva en el recipiente de vidrio nos tomamos un selfie con ella y la cubrimos con papel film, también podemos poner un trapo limpio sobre ella y dejamos leudar por 2 horas aproximadamente, por lo general duplica su tamaño.
Mientras pasa este tiempo, podemos ir a jugar con el balón.
Después del tiempo, extendemos la masa con un rodillo y ponemos queso mozzarella en tiras sobre la masa y enrollamos.
Se lleva al horno por 30 minutos a una temperatura de 150 grados centígrados.
¿Qué por qué se llama pan de oso?
Porque lo preparó un oso, por nada más, ja, ja.