Un caracol va pasando,
se ve gracioso con sus pasos,
pobre animal, va muy despacio,
se mira en el espejo y se espanta de su reflejo claro.
El caracol sube por la pared,
se lanza sobre una almohada que desde arriba ve,
pero la almohada se quita al verlo caer
y se ríe, pues cree que el susto le hará bien.
El caracol pierde en la caída su casa,
se pone triste, no sabe cómo recuperarla,
el caparazón solito se fue rodando
mientras la almohada no creía que esto estuviera pasando.
La almohada es un buen ser,
Se enrolla para un caparazón parecer,
se amarra en el caracol
Y le dice: yo seré tu hogar y tu mi amigo desde hoy.
Así nació el caracol Almohada,
un ser que cuando está cansado, la almohada saca,
se recuesta, descansa,
luego se levanta y lleva su almohada bien enrollada.
Créditos Margarita Palomino