Saludos. El amigo @emiliorios en su columna para la comunidad de
@holos-lotus nos deja la nvitación a reflexionar sobre las consecuencias generadas por cierta idea del éxito promovida por la sociedad actual. Les comento…
Nuestra naturaleza es la de ser seres sociales, estamos diseñados para convivir con los demás, es en la vida con nuestros semejantes donde vamos encontrando no solo el propósito de nuestra existencia sino también la motivación necesaria para realizar la vida.
Sin esa presencia del Otro nuestra vida carecería de sentido. Sin embargo, en los tiempos actuales la manera de llevar la convivencia va produciendo una forma de ser en que la presión del grupo trae consecuencias indeseables.
Una de esas consecuencias la podemos ver claramente en cuestiones como la moda. Diferentes grupos de presión van estableciendo patrones de consumo de ciertos bienes, los que se dan a conocer a través de los diferentes medios de difusión de información. Una vez sembrados en el imaginario colectivo las personas se ven tentadas a seguir esos patrones por la simple necesidad de experimentar cierto sentido de pertenencia, de encajar dentro de alguna parcela del grupo social.
Los más afectados por este tipo de presiones son los más jóvenes, lo que es comprensible puesto que la juventud es una etapa donde todavía no se han terminado de consolidar los valores fundamentales de la personalidad.
En el escrito mencionado el amigo Emilio nos explica como cierta idea del éxito también estaría condicionada por el diseño que el grupo social va imponiendo a los demás. Así pues, el éxito se mediría de acuerdo con unos indicadores que a todas luces son completamente arbitrarios y que generalmente están relacionados con el nivel de consumo que algún sujeto pudiera tener…
En estos días un amigo me comentaba el caso de su hermano, un adolescente de dieciséis años. El muchacho trabaja como embalador en un supermercado de una prestigiosa cadena de la ciudad. Es un negocio que tiene una actividad frenética, es visitado por una multitud de clientes que no paran desde las primeras horas de la mañana hasta la media noche. En un sitio como ese los embaladores siempre tienen la oportunidad de sacar mucho más ganancias que en otros sitios similares con un menor flujo de clientes.
Para estos muchachos la presión del grupo ha establecido su idea del éxito, la que consiste básicamente en la obtención de dos bienes muy apetecidos: una moto para movilizarse con libertad y un Iphone.
Con la moto la exigencia no es muy grande, los muchachos se pueden conformar con una moto usada que esté en buenas condiciones. Pero con el Iphone las cosas son distintas, allí si no hay miramientos, la gran meta de estos muchachos es poder lucir la última versión del afamado Smartphone. Es curioso como todos ellos dedican su esfuerzo y energía para satisfacer la compra de esos dos productos, que si bien son importantes nadie pudiera decir que son esenciales.
Ninguno de nosotros está exento de experimentar presiones de este tipo, cada comunidad de algún modo va estableciendo algunos parámetros mínimos de aceptación de los demás, conciliar con ellos es el precio a pagar por nuestra necesaria vida social.
Sin embargo, no tenemos que convertirnos en esclavos de la presión social. Cada uno tiene la libertad de decidir ante cuales cosas va a ceder. Aquí lo importante sería actuar de acuerdo a nuestros valores, lo que implica sin duda cierto nivel de maduración de la personalidad.
El éxito está constituido por múltiples variables, algunas pueden carecer completamente de sentido, es tarea de cada quien establecer sus propias metas y llegar a un nivel en que pueda sentirse satisfecho sin poner la medida en la aceptación de los demás.
Gracias por tu tiempo.
Greetings. Our friend @emiliorios, in his column for the
@holos-lotus community, leaves us with the invitation to reflect on the consequences generated by a certain idea of success promoted by today's society. Let me tell you...
Our nature is to be social beings; we are designed to live with others. It is in our lives with our fellow human beings that we find not only the purpose of our existence but also the motivation necessary to live life.
Without the presence of others, our lives would be meaningless. However, in today's world, the way we live together is producing a way of being in which peer pressure brings undesirable consequences.
One of these consequences can be clearly seen in areas such as fashion. Different pressure groups establish patterns of consumption for certain goods, which are publicized through various media outlets. Once these patterns are embedded in the collective imagination, people are tempted to follow them simply because of the need to experience a sense of belonging, to fit into some part of the social group.
Those most affected by this type of pressure are young people, which is understandable since youth is a stage in life when fundamental personality values have not yet been fully consolidated.
In the aforementioned article, our friend Emilio explains how a certain idea of success is also conditioned by the design that the social group imposes on others. Thus, success is measured according to indicators that are clearly completely arbitrary and generally related to the level of consumption that a person may have...
Recently, a friend told me about his brother, a sixteen-year-old teenager. The boy works as a bagger in a supermarket belonging to a prestigious chain in the city. It is a busy business, visited by a multitude of customers who come and go from early in the morning until midnight. In a place like this, baggers always have the opportunity to earn much more than in other similar places with a lower flow of customers.
For these boys, peer pressure has shaped their idea of success, which basically consists of obtaining two highly desirable items: a motorcycle to get around freely and an iPhone.
The motorcycle requirement is not very demanding; the boys are happy with a used motorcycle in good condition. But with the iPhone, things are different. There are no compromises here. The big goal for these kids is to be able to show off the latest version of the famous smartphone. It's curious how they all devote their effort and energy to purchasing these two products, which, while important, no one could say are essential.
None of us is exempt from experiencing this type of pressure. Every community establishes certain minimum parameters for acceptance by others, and conforming to them is the price we pay for our necessary social life.
However, we do not have to become slaves to social pressure. Each of us has the freedom to decide what we will give in to. The important thing here is to act in accordance with our values, which undoubtedly implies a certain level of personal maturity.
Success is made up of multiple variables, some of which may be completely meaningless. It is up to each person to set their own goals and reach a level where they can feel satisfied without measuring themselves by the acceptance of others.
Thank you for your time.
Translated with DeepL.com (free version).