Mitología

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Tal vez no te supe explicar

que me dolió tanto aquella despedida,

que las profundas heridas

llegaron hasta el centro de mi pecho,

que los pajaros huyeron entre lágrimas,

desconsoladas, tristes, melancólicas,

efímeras.

Mi alma hizo un vuelo rasante

por el mismo infierno,

no el de Dante,

el de la soledad mas bien,

ese que lastima a pesar

de un rostro alegre,

a pesar disimulo,

tormenta de llanto,

mezcla de gritos y agonía.

Una agreste e inmensa soledad,

la sequía de caricias

que significó tu partida

es una afrenta a la cordura,

una bofetada de un porvenir infausto

que me atacó repentinamente,

sin darme oportunidad de defender

mi causa.

El consuelo está lejos,

dejó solo el recuerdo de tus besos tibios,

que robaban el frío de los terribles inviernos,

y confortaban mi fe,

apenas una estela de tu aroma quedó en

el aposento donde construíamos

fantasiosos castillos

entre nubes vaporosas,

sublimes estrategias

con las que te apropiaste de mi vida.

Es así, que por algún tiempo

mi aliento tenía tu nombre,

mi motivación existía en tu espíritu,

y la fuerza de mis manos,

dependía de tus suspiros,

una extraña mezcla

de colores y sombras

que se equilibraban en tus latidos,

y fallecían en tu ausencia,

valor intrínseco que cabalgaba en tu mirada,

como un corcel mitológico

que daba valentía a eso que yo llamaba

el amor...

IMAGENES DE USO LIBRE DE PIXABAY

AUTOR: ALEX DÍAZ (humoalex)