Estoy curando las cicatrices.
Esas con forma de calle,
de bulevares,
de plazas,
de buses,
de metros.
Estoy volviendo en mis pasos a viejos lugares donde fui una,
para SER otra vez.
Pero más libre,
más feliz,
más enamorada.
Estoy caminando por los suelos que antes quemaban a fuego lento,
que dolían como púas.
Soy un lapiz reescribiendo historias en el pavimento.
Y su mano, sus besos y su sonrisa son esa borra que elimina el dolor.
Un lugar puede ser amado y luego herir.
Qué difícil volver a un lugar odiado para amar.
Perdonar museos,
pequeños cafés,
librerías,
parques,
centros comerciales.
Estoy cerrando las heridas
Estoy volviendo a amar aquellos espacios prohibidos.
Él me está ayudando a curar cicatrices.