Ser madre es aprender a habitar un estado de constante contradicción, donde el agotamiento físico convive pegadito con una gratitud que casi no me cabe en el pecho. Hoy mi hijo se ha convertido en el centro absoluto de mi universo, mi prioridad sin rodeos, y aunque mi razón a veces intenta poner límites, mi corazón simplemente no sabe cómo tomar distancia.
Hay días en los que el apego es tan visceral que ni siquiera puedo tener un minuto a solas para ir al baño. Él quiere estar todo el día cargado, sintiendo el calor de mi piel, respirando a mi ritmo, como si mi abrazo fuera el único lugar seguro sobre la Tierra. Mentiría si dijera que no hay momentos de cansancio en los que me entra el miedo. Me asalta la duda de si estoy haciendo mal, de si este amor tan absorbente le dificultará las cosas el día que tenga que ir a la guardería o quedarse en manos de un cuidador. El solo pensar en sus lagrimitas extrañándome me oprime el corazón.
Pero luego lo miro mientras duerme sobre mi pecho, escucho su respiración pausada y me doy cuenta de lo efímero que es todo esto. Sé que la infancia dura apenas un parpadear de ojos. Sé que, mucho antes de lo que estoy lista para aceptar, ese chiquillo que hoy no quiere soltarme la mano crecerá, buscará su independencia y llegarán esas frases que tanto duelen anticipar: "mamá, déjame tranquilo", "mamá, no te metas en mi vida".
Por eso, hoy decido silenciar los temores y los juicios externos. Elijo sostenerlo en brazos todo el tiempo que me lo pida, ser su puerto seguro y su refugio indestructible. No estoy criando a un niño dependiente; le estoy demostrando que el mundo es un lugar seguro porque siempre tendrá un hogar al cual volver en mis brazos. Prefiero guardar en mi memoria la textura de sus manitas aferradas a mí, sabiendo que este apego desmedido no es un error, sino el testimonio del amor más puro que jamás habré de experimentar.
Para reflexionar con la comunidad:
¿Cómo vivieron ustedes esa fase de apego tan intenso donde sentían que no tenían ni un segundo a solas?
¿Qué estrategias les sirvieron para lidiar con la culpa o el miedo a la separación cuando llegó el momento de la guardería?
¡Las leo en los comentarios, sus historias siempre son un abrazo al alma!
Para terminar mi post de hoy
Gracias a la hermosa comunidad Ladies of Hive , por ser este gran espacio de apoyo, de sororidad y de inspiración constante.
Gracias a mi esposo ,@valderalazaro por ser mi compañero de vida y mi apoyo incondicional.
Gracias a mi mamá , @milagroscmiranda por su amor eterno y por ser mi raíz.
Gracias a @andrealove por su cariño y su presencia.
Y una mención especial a nuestra nueva estrella de la escritura , @itsieny que llega a iluminar este espacio con su talento.
También quiero agradecer a la comunidad BBH, a su mentor @bradleyarrow y a su esposa,
@cathyarrow la nana de mi hijo y mi amiga incondicional . Gracias por el apoyo, por el cariño y por estar siempre presentes.
A todos ustedes, mi más sincero agradecimiento