Siento celos de la noche que te acompaña,
porque ella te tiene para sí,
de los amigos que te rodean,
porque están contigo divirtiéndote,
de la copa de la que tomas porque tus labios besa.
Siento celos de tu cama porque en ella te acuestas y descansas,
de tus cobijas que te cubren, porque te arropan del frio,
de tu almohada que abrazas, porque en ella descansas y sueñas,
del agua que tomas, porque está dentro de ti.
Siento celos del sol que te toca, porque te calienta,
de la brisa y el viento, porque te acarician,
de la luna y las estrellas, porque las miras,
de la flor que tocas, porque la admiras.
Siento celos del niño, del anciano, del ser humano,
que saca de ti ese gesto de dulzura,
del poema que lees, porque tus labios lo pronuncian,
de la música que escuchas, porque con tu cuerpo la bailas
de la canción que cantan, porque con cuidado la entonas.
Siento celos de todo, no puedo evitarlo,
sin embargo, no puedo ser tan egoísta,
sé que no eres mía, te debes a ti misma,
sobre todo a tu familia, quienes te aman por ser su niña,
te debes a tus amigos, para quienes eres la mejor amiga,
y aunque tu amor no sea mío,
porque mi silencio no me descubre,
no puedo evitar sentir celos.