Aspiras a que sea una réplica, esa que reemplaza esa plaza que tenías superficialmente vacante. No poseo trucos, no consigo ser una muñeca de cuerdas. Vine a la guerra a pelear contigo, y eres socio del enemigo.
-¿A qué juegas? ¡Increíble, ahora viendo bien su foto, hasta me parezco físicamente!- Es que soy tan buena, que no veo la maldad al acecho, solo siento la velocidad de los bombeos en el pecho y cuando me acelero lo entrego todo. No vengo a desperdiciar el tiempo, porque así soy, no puedo ser de otra manera, pues ve y búscale, demuestra tu amor por ella, pero no hagas una demostración conmigo, ok?
-¿Terminamos?-, mejor dicho:- ¡Terminamos!