A medida que transcurría el partido, me di cuenta de que, aunque en vivo, llegaba la transmisión con 4 minutos de atraso. En cada gol llegaban los gritos de los entusiastas, primero de la calle, luego de los vecinos y finalmente sucedía el hecho frente a mí en la pantalla.
Mientras disfrutaba el evento, fueron llegando algunos recuerdos relacionados con este deporte y espectáculo de masas que motiva a más audiencia que cualquier concierto, inclusive que las religiones.
Me causó gracia escuchar que en el equipo de Argelia jugaba Zidane, y al parecer se trata del hijo del ya legendario goleador de la selección francesa que se despidió en otro mundial con cabezazo no al balón, sino a la humanidad de un ofensivo jugador del equipo contrario. Creo que le costó una tarjeta roja, pero se fue muy satisfecho de haber castigado al ofensor.
Otro recuerdo grato fue cuando finalmente España logró coronarse campeona de un mundial. Ese año no vi muchos partidos, pero estando en Caracas, fuimos a comer a La Hermandad Gallega y, aunque el partido en la pantalla no era la final, el bullicio era increíble. Como la habilidad de los camareros para escuchar los pedidos de los clientes entre los gritos.
Del Mundial del 78, cuando Argentina conquistó su primera copa, no recuerdo mucho, salvo que disfruté casi todos los partidos mientras trabajaba en la oficina, por orden expresa de la gerencia de mercadeo.
Instalé un televisor de 13´´ en la sala de conferencias con el volumen al mínimo y la puerta cerrada con llave.
Durante ese mes de junio, la gran mesa de la sala fue mi escritorio, al que acudía el gerente y hasta el presidente de la empresa para ver las incidencias. Ambos alemanes y admiradores de Beckenbauer lograron mantener el secreto por algunos días, pero para el día de la final la sala estaba llena.
Seguramente puedo ser considerado un hereje entre los fanáticos futbolísticos, pero reconozco que disfruto más de patear la pelota que de sentarme a ver cómo lo hacen otros, aunque sean genios del balón.
Para finalizar y como protesta al insulto de la FIFA a nuestra lengua, pretendiendo censurar el español en las ruedas de prensa, hoy no compartiré la traducción al inglés.
Me sentiré complacido de leer todas las participaciones en la comunidad, pero sería muy grato leer a @theshot2414 y
@hosgug en esta iniciativa.
Espero que disfruten del Mundial y que la suerte nos sea propicia.
1893 Más que cábala numérica, historia.
El 21 de febrero de 1893. Ese día, el dirigente y docente escocés Alejandro Watson Hutton, considerado el “padre del fútbol argentino”, impulsó la creación de la primera liga organizada en el país y se fundó la AFA.
La Asociación del Fútbol Argentino es la más antigua de sus pares de Sudamérica y la octava del mundo.
(Datos recogidos de diferentes lugares en Internet)