El cristal con que mira un emprendedor [Es-En] The lens through which an entrepreneur sees things
Una zona de confort lejos de la casa.
Un guarapo que no es café con queso.
Un hongo naranja y la torre de un castillo.
Todo eso vi en la primera mirada a Hive esta mañana.
A través del jabón puedo ver más que mis dedos.
Un reto logrado, relajante afición hacer mi propio jabón.
Emprendimiento en tiempo de necesidad, como sembrar y cosechar los propios alimentos; cada cosa que no compramos hecha nos nutre en muchas maneras que solo sabemos quienes asumimos hacer con nuestras manos aquello que necesitamos.
Como quienes dejaron de publicar en Hive porque ya no les complacen las recompensas, yo dejaré de vender jabón porque no me satisfacen los precios que el público está dispuesto a pagar.
Artesanal y natural se han vuelto conceptos de mercadeo, más que una realidad.
Clientes tuve que explotaban el concepto, vendiendo cápsulas y extractos vegetales de muy diversas plantas a quienes buscaban alimentos o remedios naturales y a veces jabones como los que hago.
A veces preferían un jabón de sábila (aloe vera) verde al mío, que es blanco.
La sábila es verde por fuera, pero el interior es cristalino y es el gel que se emplea en cosmética. De la piel se extraen otros principios, como por ejemplo el acíbar amarillento que destila y es un poderoso cicatrizante, pero irritante si se emplea en exceso.
Sin dejar de hacer mis propios jabones, ni de escribir, que a fin de cuentas escribo para mi propio disfrute, buscaré otro emprendimiento que me genere más beneficios. Confío en tropezar con alguna actividad interesante y lucrativa; solo espero no pasarla inadvertida, como me sucedió con la luna que estaba presente, debajo del sol en este atardecer tan nublado.
El camino ha sido largo, pero continúa. Empleado, microempresario, empleado de nuevo y artesano emprendedor en diferentes rubros: Comidas caseras, dulces y bebidas artesanales y tradicionales, jabones, vinagres y un poco de agricultura y granja.
De cada uno quedó un beneficio y un aprendizaje. Hasta la raíz cuadrada mostró su utilidad a quien solo se defendía con la regla de tres y alguna que otra vez el teorema de Pitágoras.
Comerciante haciendo de carpintero o albañil; al serrucho se van sumando el nivel y la calculadora online. Herramientas de todo tipo que toca aprender a utilizar cuando se quiere hacer o no se puede comprar todo hecho.
Contraria a la expresión de quien se siente superior y declara con orgullo que no hace nada porque todo lo compra hecho, mi camino ha sido el de quienes hacen. Recuerdo a mi madre Aurora, que, además de criarnos, nos hacía la ropa. Siendo oficinista aspirante a ejecutivo, me hizo un par de sacos y algunas corbatas. No seguí su profesión, aunque sepa coser un botón y hasta hacer un ojal, tampoco la de mi padre, fotógrafo de los de cuarto oscuro y luz roja. Luego de años en ventas y comercio de muy diversos productos, tomé el camino del artesano, incluyendo la construcción, donde solo hice una casa, la mía, teniendo que enmendarle la plana al maestro de obras, a pesar de que yo nunca pegué un ladrillo.
Ahora, reincidente en la emigración y antes que me atrape la vagancia de la ancianidad, quisiera emprender en algo más.
Agradezco su visita y, si leíste hasta el final, me encantará leer comentarios, que votaré generosamente de acuerdo a mi poder.
Si te interesan los jabones artesanales, puedes conocer más detalles en mis publicaciones en la cuenta @aurora.jabon, dedicada en exclusiva a mi emprendimiento familiar con jabón.
Escribo en español, mi lengua materna, y la versión en inglés es fruto de usar el traductor Google. Las fotos son mías, salvo las de mis manos, que las tomó mi @dulce.crucita, quien para la última iluminaba la barra de jabón con la linterna de su celular.
Now in English. / Ahora en inglés.
The lens through which an entrepreneur sees things
Una zona de confort lejos de la casa.
Un guarapo que no es café con queso.
Un hongo naranja y la torre de un castillo.
Todo eso vi en la primera mirada a Hive esta mañana.
A través del jabón puedo ver más que mis dedos.
Un reto logrado: afición relajante hacer mi propio jabón.
Emprendimiento en tiempo de necesidad, como sembrar y cosechar los propios alimentos; cada cosa que no compramos hecha nos nutre de muchas maneras que solo sabemos quienes asumimos hacer con nuestras manos aquello que necesitamos.
Como quienes dejaron de publicar en Hive porque ya no les complacen las recompensas, yo dejaré de vender jabón porque no me satisfacen los precios que el público está dispuesto a pagar.
Artesanal y natural se han vuelto conceptos de mercadeo, más que una realidad.
Clientes tuve que explotaban el concepto, vendiendo cápsulas y extractos vegetales de muy diversas plantas a quienes buscaban alimentos o remedios naturales y a veces jabones como los que hago.
A veces preferían un jabón de sábila (aloe vera) verde al mío, que es blanco.
La sábila es verde por fuera, pero el interior es cristalino y es el gel que se emplea en cosmética. De la piel se extraen otros principios, como por ejemplo el acíbar amarillento que destila y es un poderoso cicatrizante, pero irritante si se emplea en exceso.
Sin dejar de hacer mis propios jabones, ni de escribir, que a fin de cuentas escribo para mi propio disfrute, buscaré otro emprendimiento que me genere más beneficios. Confío en tropezar con alguna actividad interesante y lucrativa; solo espero no pasarla inadvertida, como me sucedió con la luna que estaba presente, debajo del sol en este atardecer tan nublado.
El camino ha sido largo, pero continúa. Empleado, microempresario, empleado de nuevo y artesano emprendedor en diferentes rubros: Comidas caseras, dulces y bebidas artesanales y tradicionales, jabones, vinagres y un poco de agricultura y granja.
De cada uno quedó un beneficio y un aprendizaje. Hasta la raíz cuadrada mostró su utilidad a quien solo se defendía con la regla de tres y alguna que otra vez el teorema de Pitágoras.
Comerciante haciendo de carpintero o albañil; al serrucho se van sumando el nivel y la calculadora online. Herramientas de todo tipo que toca aprender a utilizar cuando se quiere hacer o no se puede comprar todo hecho.
Contraria a la expresión de quien se siente superior y declara con orgullo que no hace nada porque todo lo compra hecho, mi camino ha sido el de quienes hacen. Recuerdo a mi madre Aurora, que, además de criarnos, nos hacía la ropa. Siendo oficinista aspirante a ejecutivo, me hizo un par de sacos y algunas corbatas. No sigue su profesión, aunque sepa coser un botón y hasta hacer un ojal, tampoco la de mi padre, fotógrafo de los de cuarto oscuro y luz roja. Luego de años en ventas y comercio de muy diversos productos, tomé el camino del artesano, incluyendo la construcción, donde solo hice una casa, la mía, teniendo que enmendarle la plana al maestro de obras, a pesar de que yo nunca pegué un ladrillo.
Ahora, reincidente en la emigración y antes que me atrape la vagancia de la ancianidad, quisiera emprender en algo más.
Agradezco su visita y, si leíste hasta el final, me encantará leer comentarios, que votaré generosamente de acuerdo a mi poder.
Si te interesan los jabones artesanales, puedes conocer más detalles en mis publicaciones en la cuenta @aurora.jabon, dedicadas en exclusiva a mi emprendimiento familiar con jabón.
Escribo en español, mi lengua materna, y la versión en inglés es fruto de usar el traductor Google. Las fotos son mías, salvo las de mis manos, que las tomó mi @dulce.crucita, quien para la última iluminaba la barra de jabón con la linterna de su celular.