II
Cuídate de tu familia. Nunca les permitas sabotear tu libertad. Pueden amarte, pero al mismo tiempo pueden ser inseguros al punto de no querer que tú desarrolles todo tu potencial. El propósito de tu vida debe ser mejorarte a ti mismo constantemente, hasta el día de tu muerte. Te llamarán loco por esto. No les prestes atención. Nadie está obligado a compartir tus estándares. No los odies. No los hieras. Haz lo tuyo. Encárgate del trabajo necesario para lograr tus metas. Sé un ejemplo. Si ellos quieren unírsete en tu viaje, lo harán basados en tus acciones, no en tus palabras. Habla tan poco como te sea posible.