Es inevitable no sentir tristeza cuando alguien cercano a ti se aleja, más cuando el futuro es incierto, lágrimas de felicidad y llanto de tristeza es lo que podemos encontrar en los pasillos del aeropuerto.
Ver a la madre que se despide de su hijo, joven que afronta la ventura y nuevas metas.
Una niña gritando el nombre de su padre y escuchar palabras de amor.
Hermanos que se abrazan sin saber cuándo se volverán a ver.
La tristeza del viajero que va con el corazón arrugado, lágrimas corriendo en su rostro y el túnel del trasbordo se vuelve el camino hacia el futuro.
Yo desde una esquina me siento mirando a todo el mundo, mientras que mi corazón quiere llorar por la oñoranza de mis familiares, el corazón en la mano mientras que me entrambos al cambió.
Aquí le va danny23 a Ecuador, un venezolano con todas las ganas de luchar y trabajar, solo pido a Dios fuerza y salud que lo demás vendrá de mi parte.
Saludos @danny23 , no olvides comentarme...