Bésame cuando el tiempo se detenga, para volver a existir.
Bésame y quédate en mis labios, en su textura, se parte de su silueta.
Bésame y muerde mis labios para dejar un poco de ti en mí,
llévate mi aliento y saboréalo cada vez que respires.
Bésame porque necesitas saber a qué saben mis labios,
y la ansiedad es tan grande como la que siente un fumador por la nicotina.
Bésame y dime con tus labios lo que no pudieron decirme tus palabras,
cuéntamelo todo, sin perder ningún detalle.
Bésame para conocer el silencio,
ése que radica en tus labios al abrazar los míos,
ese silencio que atrapa mi mente, me sumerge en el presente,
y me inunda en la sensación que causa el rose de nuestros bordes.
Bésame cada espacio, cada grieta, cada herida. Bésame porque sí y porque puedes. Bésame sin pensarlo, para que me pienses a cada instante, después de nuestro beso.