"Las cadenas más duras que el acero son aquellas que crea nuestra mente a través del miedo".
No hay nada que paralice más nuestros planes como el miedo. A veces vemos grandes oportunidades de negocio, de establecer nuestra vida junto a alguien que amamos o de emprender la conquista de un sueño que hemos tenido por años, pero el temor al fracaso se convierte en un lastre que nos hunde en las aguas del conformismo. Lidiar con el miedo y vencerlo es tarea de todos los días. Las aguas no se dividirán hasta que nuestros pies se mojen. Hay que atreverse y dar el salto. Lo bueno está del otro lado del miedo.
En todos nosotros existe, de una u otra manera, el temor a fracasar. Pero si no lo intentamos, ¿Cómo sabremos si el éxito nos ha estado esperando?