Me encuentro en un lugar donde la grama es fresca, las opiniones saltan como animales, las personas pasan como el viento y la vida te lleva como el río.
Es un lugar salvaje, aquí todos somos feroces, porque nos aventuramos para sobrevivir pero somos nosotros, tenemos vida, nos sentimos libres porque volamos a tal altura que no vemos la diferencia entre alcanzar el cielo a tocar el suelo. El sol es nuestro juez y la luna nuestra guía, vivimos expuestos al peligro y cualquier error podría ser el final de nuestro ciclo de vida o, si tienes suerte, el exito de la naturaleza.
La juventud.
Con amor, Andres