“Vinieron por los zapateros y no hice nada porque no soy zapatero. Luego vinieron por los albañiles y no hice nada porque no soy albañil. Después vinieron por los pintores y no hice nada porque no soy pintor. Los siguientes fueron los alfareros, carpinteros, pastores, titiriteros, músicos y pare de contar. Por ninguno hice nada, porque no desarrollo ninguna de esas profesiones. Pero luego, al final, vinieron por mí, y ya no quedaba nadie para que hicieran algo para ayudarme”.
No esperemos a que vengan por nosotros. Observa a tu alrededor aquél que necesita tu ayuda, no vaya a ser cosa que luego no esté nadie que pueda acudir a tu rescate.