Amarga e inexistente, sin voluntad, cae la esencia, perdida en manos que solo ven colores y no olores, desgastando amor, palabra usada de arma, que intoxica y envicia, que abandona y manipula.
La sombra alejándose, pues la luz no quiere llegar al encuentro, entrega vacía, silencio asfixiante, como centinela, ver a la distancia y no ser herida, no es cobardía, no es locura, es correr, correr, correr y no ver lo que nunca será.