No me interesa ser perfecta a tus ojos, me preocupa dejar de provocar mariposas en tu estómago...
Entonces sí estaría perdida sin remedio en un mundo donde amar no es la primera opción.
Eres especial, lo eres en verdad, logras con tan sólo caricias avivar fuegos internos y a madrugadas sin nombre plasmarle tu olor a libro recién salido de imprenta.
Serán tus trece menos, así de inmenso el abismo que nos separa y te empeñas en disuadir al compás del vaivén de tu cintura en mis caderas...
Serán mis trece más, que vislumbran a cada orgasmo más de tu pasión, descontrolada ansío poner fin al caos de los años venideros.
Él tan cursi y yo tan real. Él intentando soñar y yo borrando quimeras.
La gente murmura a mí alrededor y creo saber, me gusta esta brisa de verano golpeando mí rostro y la suavidad de tu pecho en mí espalda ponen fin a mis ideas pinzadas al estilo Maquiavelo.
¿Él? Mirando futuro... ¿Yo? Viviendo el presente
Sentada sobre la arena espero una pisada de tu desenfreno juvenil para de un simple toque de cartas se venga abajo mí castillo de naipes.