El Mundo en que No Vivimos

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En los últimos días he sido tocada por unas historias aterradoras y otras muy gratificantes, que me permiten saber que hay “mundos desconocidos” para mí, cómo los hay para muchos. Eso me hizo pensar, que así como hay tantas cosas que desconozco y que ocurren tan cerca de mi, en esa misma medida, debe haber mucha gente que desconoce el mundo en el cual yo vivo.

A estos mundos inexplorados, algunos de ellos fascinantes e insólitos, no te aproximas a través de las redes sociales o la globalización; son muchos dónde la comprensión de los mismos se da a través de la vivencia.

El saberme incompetente de entender esas situaciones me hizo sentir impotente, y luego en un intento fallido de descubrir los modelos mentales que se crean para subsistir e interactuar en esos espacios, me hizo sentir peor.

Llegó la comprensión.

Tras dedicarle horas de pensamiento y reflexión a lo que me ocurría, llegué a las conclusiones siguientes:

  • Existen tantos mundos que no podemos vivirlos todos; así le demos la vuelta al mundo.

  • Es fundamental reconocer el mundo en que si vivimos, esto nos hace más seguros, más reales y más abiertos.

  • Tomar conciencia y respetar, incluso desde la incomprensión, lo que otros valoran, creen y piensan; es un deber.

  • Descubrir nuevos mundos, amplia el horizonte y la capacidad de acción.

  • Al enfrentarse a un mundo desconocido, y surjan las ganas de opinar o emitir un juicio, es mejor acudir al silencio y la reflexión... ¡Todo lo que digas puede ser usado en tu contra!

La vida no deja de darnos lecciones, la vida no deja de presentarnos oportunidades, la vida hizo que viviéramos en mundos distintos poblando un mismo territorio.

Fuente

Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás.
-José Ortega y Gasset.

El Mundo en que No Vivimos | Ecency