Un país de amor llora,
ha sido desgraciado por quien promesas
no ha cumplido y ruinas ha traído.
La diana sonó y anunció
que la desgracia se eligió
con cantos y banderas
su felicidad se demostró,
sin pensar se celebró
al rey que pronto cayó.
Con llanto y desdicha
su pueblo a él despidió
y conociendo el resultado
el final se escogió.
Una vez más todos aclamaban
a quien un día matará
al inocente que tanta hambre aguantó.