Hay momentos dónde hay que detenerse para mirar en otra dirección, para tomar decisiones, para fijar otros rumbos, cambiar tu vida y mirar desde otra perspectiva.
Llevo desde hace unos días pensando fijamente en mi vida, mi futuro, mi rumbo, mi destino.
Soy de las personas a las que no les resulta vivir un día porque sí, me refiero a ser banal, a vivir un día de manera desinteresada, sin interés. Más bien, o lo vivo al máximo o no vivo disfrutando, sino me molesto. Los días no son para vivirlos como si nada; por el contrario, los días son para aprender, para sonreír, para captar emociones, culturas y nuevas costumbres. ¡Nunca es un día perdido, todos tienen una enseñanza!
Dentro de cuatro meses, sí... contando marzo, abril, mayo, junio o bueno... quizá agregando el mes de julio me graduaré de bachiller.
No debería quizá compartir mi vida personal de manera tan expandida, sin embargo, mientras pueda celebrar y tenga así sea un motivo mínimo, estaré sonriendo ante mis victorias.
La felicidad consiste desde mi perspectiva en ver felices a los tuyos. ¡Mi graduación se acerca!
¿Qué voy a estudiar? ¿Qué voy a ejercer? Todavía no lo sé con exactitud.
D U D A: ¿Cómo fue la elección de tu carrera? ¡Los leo!
Contando los días... Mientras tanto estoy #ModoPreGraduacion
En un post anterior (Concurso de Nano Narrativa (Semana 17) Nuestro Feeling) escribí un texto que me salió del alma y fue calcado desde el corazón. ¿Ya tuviste la oportunidad de leerlo? ¡Te invito a motivarte y reflexionar!