➤ La vida de estudiante es la mejor / Aventuras de un pequeño cazafantasmas
Saludos queridos amigos, me encanto el tema propuesto por la profesora
@charjaim para hablar sobre anécdotas escolares, así que aprovecho para invitar a
@crisch23 y a
@eliezer-floyd a participar en esta iniciativa.
Greetings dear friends, I loved the topic proposed by Professor Jaim to talk about school anecdotes, so I take this opportunity to invite Cris and Eliezer to participate in this initiative.
Imagen de una camara antigua llevada a formato digital con las aplicaciones de mi telefono
ESPAÑOL
Para muchas personas, puede que hablar sobre su vida de estudiantes sea algo relativamente fácil de recordar, pero para mí no es así. Al menos en lo que se refiere a la parte de educación primaria y la secuencia del bachillerato, es aquí donde estoy seguro de que muchos de ustedes se preguntaran cuál es el motivo, la verdad ni yo mismo lo sé, es una parte que apenas tiene algunos espacios en mi mente.
Sin embargo, pensando un poco, puede que sea porque esa etapa de mi vida fue muy agitada, nunca estuve por mucho tiempo en cada colegio donde estudié, como bastante llegan a mi mente para contarles una o dos anécdotas de esas instituciones, dado que en ese periodo mi familia viajaba a cada rato por el trabajo de mi papá en una conocida aerolínea, de esa manera un año podíamos vivir en Caracas, al siguiente en La Guaira y sin previo aviso en Buenos Aires, Brasil o Estados Unidos, no había límites temporales para las rotaciones constantes de nuestro modo de vida familiar.
Una anécdota que recuerdo de mi época escolar, es precisamente en primaria, cuando estaba por cuarto o quinto grado, esta experiencia puede que sea uno de los inicios que me llevaron a crear el personaje Susurro del Misterio, sí, aunque no lo crean, desde pequeño sentí un especial atractivo por investigar los misterios y específicamente las cosas paranormales del mundo oscuro.
Era la década de los años 80, los colegios funcionaban muy diferentes a lo que pueden hacerlo en nuestros días, yo estudiaba en uno de esos construidos por curas católicos especialmente grande, allí hacían vida al menos 1.000 jóvenes desde primaria hasta bachillerato, sus instalaciones tenían al menos 40 salones, distribuidos en dos edificios de 4 pisos cada uno, varias canchas de fútbol y en la parte posterior del área deportiva, unos salones pequeños con techo de láminas de zinc y ventanas de rejas que se usaban para las clases de música, artes y baile, por eso estaban alejados de las otras aulas y así no interrumpir con el ruido de los instrumentos.
Estos espacios ubicados lejos de todo, tenían una especie de callejón en su pared posterior, el cual colindaba con los edificios de la urbanización popular cercana, allí estaban arrumbadas cualquier cantidad de cosas de desecho, pupitres dañados, pizarras viejas, tablas y todo lo que lanzaban desde los edificios, en sí el sitio fungía como un depósito improvisado bastante oscuro, sombrío y tenebroso, capaz de espantar a cualquier niño solo con su aspecto.
Desde allí, alguien empezó a contar uno de esos cuentos que nadie sabe su origen, pero que se esparcen como la espuma de boca en boca, la historia de miedo relataba que una niña muerta, exalumna del colegio que falleció en un accidente, podía verse en ese callejón en los días lluviosos porque en ese depósito estaba su pupitre, varios de los estudiantes aseguraban haberla visto, escuchar ruidos, lamentos y quien sabe cuantas cosas más.
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Tal vez, sea algo interno en mí y no es porque quiera ser valiente, sino más bien extremadamente curioso, pero aquella historia lejos de asustarme, me animó a inspeccionar el lugar con unos compañeros en un día soleado, imitando a nuestros héroes de la famosa película de los cazafantasmas.
Reconozco que en el sitio se sentía una energía oscura que daba miedo, quizás juegos de la mente por lo lúgubre de ver todos aquellos desechos llenos de polvo en montañas de basura. Sin embargo, salté la baranda y entré al sitio para demostrar que no había nada, revisé entre todos los escombros tratando de encontrar el famoso pupitre con el nombre de una niña tallado en la madera sin tener éxito, en ese momento uno de mis compañeros me dijo que la niña muerta aparecía solo en los días lluviosos, a lo que respondí que, entonces tendríamos que regresar cuando las nubes oscuras oculten el sol para ver si es verdad.
A casi un mes de la primera incursión, incluso puede que sea más tiempo, no lo recuerdo bien, empezó una tormenta digna de la mejor historia de terror con truenos, relámpagos, frío y lluvia. Fue entonces cuando convencí a mis amigos de que debíamos buscar al fantasma de la niña muerta, en la hora de recreo nos escapamos para entrar al callejón oscuro una vez más.
El ambiente en esta oportunidad era considerablemente sombrío e intimidante, pero como la idea había sido mía no podía echarme para atrás, o las plumas de gallina me hubiesen perseguido por siempre como burla. Con el miedo apoderándose de todo mi cuerpo, salté la reja y empecé a revisar entre las cosas amontonadas, tan pronto como pude me di la vuelta y grité, ¡Se dan cuenta de que no hay nada! Entonces, miré ante mis ojos como todos mis compañeros salían corriendo gritando, como si fuera una película cómica, yo pensé casi seguro que el fantasma estaba parado justo a mi espalda acechándome para llevarme por perturbar sus espacios, cosa que me dejó paralizado.
El terror llegó a mí en ese momento de desconcierto, pero no fue por el fantasma de la niña muerta, sino por la cara de enojo del sacerdote que era el director del colegio, que estaba al otro lado de la reja gritándome cualquier cantidad de cosas con una regla de madera en la mano, esa fue la causa por la que todos mis compañeros corrieron despavoridos, lo cual me costó a mí una suspensión por varios días, además de la respectiva paliza reglamentaria, cuando mi papá se enteró de mis locuras.
Espero que les haya gustado esta anécdota de mi época escolar, la cual puede que sea la que más recuerdo, por la forma como marcó mi vida.
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ENGLISH
**Student life is the best / Adventures of a little Ghostbuster **
For many people, talking about their student life may be something relatively easy to remember, but for me, it is not. At least when it comes to the part of primary education and the sequence of high school, this is where I am sure many of you will wonder why, the truth is that I don't even know myself, it is a part that barely has some space in my mind.
However, thinking a little, it may be because that stage of my life was very hectic, I was never for long in each school where I studied, and enough come to my mind to tell you one or two anecdotes about those institutions since that period my family traveled all the time for my dad's job in a well-known airline, that way one year we could live in Caracas, the next in La Guaira and without prior notice in Buenos Aires, Brazil, or the United States, there were no time limits for the constant rotations of our family way of life.
An anecdote I remember from my school days, is precisely in elementary school, when I was in fourth or fifth grade, this experience may be one of the beginnings that led me to create the character Whisper of Mystery, yes, believe it or not, since childhood, I felt a unique attraction to investigate the mysteries and specifically the paranormal things of the dark world.
It was the decade of the '80s, the schools worked very differently from what they can do nowadays, I studied in one of those built by Catholic priests, especially large, there made life at least 1. Its facilities had at least 40 classrooms, distributed in two buildings of 4 floors each, several soccer fields, and in the back of the sports area, some small classrooms with zinc sheet roofs and barred windows that were used for music classes, arts, and dance, so they were away from the other classrooms and thus not interrupted by the noise of the instruments.
These spaces located far from everything, had a kind of alley in their back wall, which adjoined the buildings of the nearby popular urbanization, there were thrown there any amount of waste things, damaged desks, old blackboards, boards, and everything that was thrown from the buildings, in itself the site served as a rather dark, gloomy and gloomy improvised deposit, capable of scaring any child only with its appearance.
From there, someone began to tell one of those stories that no one knows its origin, but that spread like foam from mouth to mouth, the scary story told that a dead girl, a former student of the school who died in an accident, could be seen in that alley on rainy days because in that deposit was her desk, several of the students claimed to have seen her, hear noises, wailing and who knows how many more things.
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Perhaps, it is something internal in me, and it is not because I want to be brave, but rather extremely curious, but that story far from scaring me, encouraged me to inspect the place with some companions on a sunny day, imitating our heroes of the famous ghostbusters movie.
I admit that there was dark energy in the scary place, perhaps mind games because of the sad sight of all that dusty debris in mountains of garbage. However, I jumped the railing and entered the site to prove that there was nothing, I searched through all the debris trying to find the famous desk with the name of a girl carved in the wood without success, at that time one of my companions told me that the dead girl appeared only on rainy days, to which I replied that, then we would have to return when the dark clouds hide the sun to see if it is true.
Almost a month after the first incursion, maybe even longer, I don't remember it well, a storm worthy of the best horror story began with thunder, lightning, cold, and rain. It was then that I convinced my friends that we should look for the ghost of the dead girl, at recess time we escaped to enter the dark alley once again.
The atmosphere this time was considerably gloomy and intimidating, but since the idea had been mine I couldn't back out, or the chicken feathers would have haunted me forever as a taunt. With fear gripping my whole body, I jumped over the fence and began to search through the piled-up things, as soon as I could, I turned around and shouted, do you realize there is nothing! Then, I watched before my eyes as all my companions ran out screaming as if it was a comic movie, I thought almost for sure that the ghost was standing right behind me stalking me to take me away for disturbing their spaces, something that left me paralyzed.
Terror came to me of bewilderment, but it was not because of the ghost of the dead girl, but because of the angry face of the priest who was the school principal, who was on the other side of the fence yelling any number of things at me with a wooden ruler in his hand, that was the reason all my classmates ran in panic, which cost me a suspension for several days, plus the respective regulatory beating, when my dad found out about my madness.
I hope you liked this anecdote of my school days, which may be the one I remember the most, because of the way it marked my life.
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Gracias por leer.
La Investigación, Redacción e Historia es contenido original de calidad creado por @susurrodmisterio para HIVE.
Texto de creación original en español, traducido y corregido al inglés usando www.DeepL.com/Translator (versión gratuita) y https://app.grammarly.com/
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Thank you for reading
This is an Original Story written by @susurrodelmisterio for Hive.
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