Tengo 33 años y prácticamente toda mi vida está ligada a Senillosa.
Para alguien que nunca estuvo acá, quizás sea simplemente una localidad de Neuquén. Para mí es el lugar donde crecí, donde pasaron muchas cosas y donde una gran parte de mis recuerdos todavía está presente.
Con los años uno empieza a mirar de otra manera los lugares que conoce desde siempre.
Calles por las que pasé cientos de veces, lugares que quizás antes ni siquiera miraba y paisajes que terminaron formando parte de mi vida sin que me diera cuenta.
El río es, para mí, una de esas partes que representan mucho a este lugar.
Hay algo especial en poder alejarse un poco del movimiento cotidiano y encontrarse con estos paisajes. Quizás para alguien de afuera sea simplemente naturaleza, pero cuando creciste acá, puede traer recuerdos de distintas épocas de tu vida.
A veces necesitamos detenernos y mirar nuestro propio lugar con otros ojos.
Después de 33 años, sigo descubriendo detalles de Senillosa que antes pasaban completamente desapercibidos.
📸 Sobre las fotografías
Todas las fotografías de esta publicación son propias. Fueron tomadas por mí con mi celular.
Las personas que aparecen en algunas de las fotos somos mis amigos y yo, compartiendo distintos momentos y lugares de Senillosa.
Son recuerdos personales y parte de la historia que quise compartir en esta publicación.