Sin embargo, cada vez que, en mi caso personal, la desesperación parece ganar la batalla en mi comportamiento recuerdo la frase Esperar, orar y no desesperar, que nos repetía a mí, y a un grupo de compañer@s, un profesor de bachillerato, en los tiempos de liceista y de verdad seguir el triple consejo me ha funcionado.
Debemos entender que todo tiene su momento y el mejor momento para recibir las cosas es cuando estamos preparad@s. Llénate de calma y realiza las cosas sin apuros, y sin forzar los lapsos, eso te ayudará a esperar por los tiempos necesarios para que las cosas se materialicen.
Si crees en una existencia superior, que todo lo puede, pídele que te acompañe y que nunca te deje sol@ , eso te servirá como el apoyo espiritual que siempre resulta necesario para orientar nuestros pasos.
Está relacionado con saber esperar, si manejas lo primero, es decir, si sabes esperar el desespero nunca llegará a tu espiritu y podrás manejar de la mejor manera cualquier circunstancia por dificil que ésta sea.