“Es terrible su presencia, aunque con ella tenemos la oportunidad de crecer o morir…”
Saludos Steemianos. Un mundo pequeño es capaz de acobijar ese sentimiento que, en algún momento de nuestras vidas nos abruma. Es fácil compartir con ella, pero difícil de olvidar. A continuación, el texto para su consideración y comentarios.
Su presencia no está aquí
Ni su perfume
Por ello es, requisito inequívoco
Para sentirse solo.
Pordiosero
Se muestra el corazón ante su ausencia
Desde ese punto de vista, la soledad asume
El compromiso de hacerse valer.
Pudiese decir,
Que la existencia es árida
Como se muestra una ciudad
En el peor de los desiertos.
La soledad
A veces, busca
Al velero entre encajes
Que el pintor del cuadro madrileño
Asume con egoísmo
Volviendo a dar trazos para mostrar su existencia.
Pero más allá de ese lienzo
Se encuentra la posada
El pequeño hotelucho
Donde queda el traje
Sin rumbo, ni razón
Abrumado por su desprecio.
Ese desplazamiento desnudo
Por carreteras vacías
La hace jugar con perros y pulgas
Recibiendo limosnas duraderas de ellos.
Esa es la vida,
Sin sueños, ni fronteras
Sin cesar el sentimiento
Donde la aflicción
Nos cubre con su mortal escalofrío…