Hace meses que salimos de nuestro confinamiento, pero todo fue un espejismo. La realidad es que nunca hemos estado totalmente desconfinados.
Se sucedieron diferentes medidas, innumerables medidas que nos llevaron a la incertidumbre y nos descolocaron nuestros esquemas preestablecidos.
El tiempo pasa y apenas podemos darnos cuenta, esas fechas señaladas en nuestro calendario mental han dejado de existir, lo que ha hecho que el tiempo se pare y todo siga igual cada día que pasa…
¿Hacia dónde nos dirigimos ahora? ¿Qué es lo que será de nosotros?
Nadie puede contestar ahora mismo a eso, pero lo que si sabemos son nuestras sensaciones…
Quiero ser libre, quiero salir de aquí, de este reducido espacio en el que se han convertido las ciudades, pero al mismo tiempo quisiera estar atrapado. Qué cosas más raras digo, pienso… pero al final todo tiene un por qué.
¡Si, exacto! Quiero estar encerrado pero solo si es contigo, es al único tipo de confinamiento que podría encontrarle sentido y con el cuál no me sentiría atrapado por el mal externo.
Disfrutar de ese encierro me daría la suficiente libertad, la que necesito para poder sentirme en paz con este mundo de locos, conspiranoicos y estafadores.
Pero entonces… ¿Cómo va a seguir todo este asunto?
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