En dos maletas guardé, montones de vivencias del ayer.
Emigré como alguien más, soltar todo lo familiar y armar mi carácter de valor para continuar.
Dos maletas llenas de recuerdos, una foto de mis viejos, mis padres, en sus años de juventud, conmigo en brazos.
No llevé ropa, no considero nada más importante, solo proveí lo necesario, mis raíces, solo dos maletas, dentro están, la camisa favorita de papá, la bufanda favorita de mamá, el juguete favorito de mi perro. Perdonen si me llevé sus cosas favoritas, para mi tienen un valor incalculable.
Los necesitaré para emprender mi viaje y tener éxito, cuando me sienta solo, abrazaré recuerdos que brindarán fuerzas.
Dos maletas sin valor económico, pero con gran valor sentimental.
Las despedidas son crueles, todo fue un llorar, esperanzas vienen, esperanzas van...
Algún día regresaré y los abrazaré, con las esperanza que mejoren las cosas, otro país me adopta, todo es frío y lúgubre, desgasto mi cuerpo en largas jornadas laborales para no pensar, al llegar a la habitación, después de trabajar, muerto de cansancio, abrazo mis recuerdos, solo es un día menos, un día mas...
Derechos de autor del texto @sidinca.
Fotografía de Pixabay, editada por mí.