Hoy escribo con el dolor de perder a mi mascota adorada Mocaccino, de manera inesperada, sin imaginarlo en menos de 24 horas una dolencia que no se pudo determinar ocasiono su muerte.
Mi corazón llora porque ese pedacito de cosa bella lo amaba inmensamente y aunque dicen que no se debe llorar a las mascotas, pues lloro sin consuelo, mi amor por ese perrito es total y por ello me duele tanto, ya no ver su carita tan hermosa, sus tremenduras, sus mordidas en cada paso que daba, el como se guindaba de los ruedos del pantalón, el no dejarme limpiar (barrer o pasar el coleto), su compañía, su alegría, su felicidad. Él era mi más preciado amigo y compañero.
Gracias Steemit por permitir reflejar en este post la breve historia de vida de Mocaccino y como me hizo feliz el tiempo que vivió a mi lado.
Aquí quiero dejar estas imágenes para la eternidad de mi Mocaccino!
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