Con respecto a mi nombre real, les cuento que en mis documentos de identidad se lee María Teresa, pero toda mi familia me dice Nora y tengo parientes que no saben que me llamo María Teresa. Esto sucede porque cuando nací no existían los ecosonogramas, el sexo de un bebé no se sabía hasta su nacimiento, así que se escogían dos nombres, uno masculino y otro femenino. No sé qué nombre me iba a tocar de haber sido varón, pero sí que mi mamá dijo que si era niña me pondría Nora, en honor a una amiga suya, que era enfermera y que se llamaba así.
Cuando nací era muy chiquita y muy feíta, mamá tuvo mucha dificultad en el parto, tuvieron qué aplicar fórceps. Ella me contó que cuando "vió ese ratón tan feo" lo menos que le provocó fue ponerle nombre y cuando la enfermera le preguntó cómo me llamaría se hizo la desmayada, tenían qué ponerme un nombre con un adhesivo en la muñeca, así que una enfermera le dijo a la otra: "Bueno, como la mamá se llama Teresa, vamos a ponerle María Teresa". Así fue y así quedó registrado mi nombre en la tarjeta de la Maternidad.
Al llegar a casa mamá no contó esto a nadie y como ya había dicho que de ser hembra me pondría Nora,todos me llamaron Nora.
Aunque mi hermana mayor (@ninachejov) al enseñarme a escribir mi nombre lo hacía así: Di Nora.
De hecho, cuando me preguntaban el nombre yo decía toda la retahíla aprendida de ella: "Di Nora de Jesús Fuenmayor Tovar Aristigueta Punto y Aparte del Toro Palacios Real y Alaiza".
Yo estaba firmemente convencida que ese "del Toro Palacios" era explicativo de mi parentesco directo con María Teresa del Toro, la esposa de Simón Bolívar.
A los nueve años me anotaron en la escuela, en primer grado (en esa época no existía la educación preescolar)
Me llevó mi hermana a clases y a mitad de camino me dijo "Cuando pasen lista y digan "María Teresa Fuenmayor" dices "presente", ese es tu verdadero nombre.
Fue cuando me enteré no solo de que no me llamaba Nora sino también de que no era prima de la esposa del Libertador
Al correr el tiempo, le agregué una "h" final a Nora, así: Norah, porque me parece más coqueto o, como dicen ahora, más "cool". Tal cual aclaré al principio, tengo familiares que desconocen mi verdadero nombre, para ellos soy Nora, Norita, Chichi, Chuchi o Cunene.
Estudié Bachillerato de noche, por parasistema, ya que debía trabajar de día. En esa modalidad de educación para adultos no pasaban lista, así que se me hizo fácil cambiar de nombre de nuevo diciendo que me llamaba Maritza, y así me conocen mis condiscípulos de esa época. Lo malo: Nunca podrán localizarme vía Facebook.
Y hasta allí la historia de mis nombres. Espero no haberles aburrido con este relato, jejejeje.