Teresita observa a los jóvenes del coro, como queriendo aprender a cantar como las niñas grandes, el suave tono de la voz de Pablo le ha encantado y se alza de puntillas para verlo hablar de religión, lo sigue cuando está en oración y junta sus manitas a lado de él, pero Pablo ha disidido abrazar la vocación, dolida en el fondo de su corazón hace un último intento de hablarle, lo espera cerca del jardín de flores lilas donde acostumbra quedarse a leer después del catecismo, pero Pablo esta vez no aparece...
Atrás de la iglesia,
tan dulce y alegre,
espera Teresa,
que Pablo se acuerde,
porque de tristeza
parece que muere…