Pensó que eso le daría unas horas más de ventaja para salir del país y desaparecer. Pero habían puesto controles en la principales carreteras y allí fue reconocido por un policía, al pedirle su identificación. Le pidió que parase el coche y se bajase. Así lo hizo, le preguntó el motivo pues alegaba que iba a ver a su mujer, que le habían llamado del hospital.
El policía le responde: “Señor el hospital está hacia el otro lado de la ciudad, y queda detenido por ser el sospechoso de lo ocurrido a su mujer, así que le voy a leer sus derechos y en comisaría, ya solucionará sus dudas. Voy a proceder a ponerle las esposas.”
Amadeo pasó esa noche en la prisión. A la mañana siguiente pasó a disposición judicial, que le dió la opción de estar en libertad, a cambio de una fianza. Amadeo que fue con un abogado, le dió las claves de la cuenta corriente de Ingrid para hacer una transferencia a la cuenta del juzgado y así no tener que pasar más tiempo del necesario.
Nada más al salir, recuperó su móvil. Entró al banco e hizo una transferencia de la cuenta de Ingrid a una cuenta personal que tenía en el extranjero. Dejándola en la ruina total a la pobre mujer, que aún seguía grave en el hospital y su recuperación estaba muy lenta.
Dos días más tarde, un empleado del banco se presentó en la habitación donde estaba Ingrid, comunicándole que su cuenta estaba en números rojos y tenía que solucionarlo cuanto antes, sino procederían al embargo de sus bienes para saldar sus deudas. A la pobre le dió un ataque de ansiedad, que tuvieron que sedarla. Al despertar llamó a sus padres para que solucionaran los problemas bancarios y averiguasen lo ocurrido, aunque se temía lo peor.
Isaac vió en las noticias lo ocurrido y aunque no la conocía en persona. Supo que se trataba de ella pues desde aquella noche, no supo más de ella. Averiguo donde estaba hospitalizada, y fue a visitarla. Ingrid no quiso recibirlo pues no se fiaba que fuese algún amigo de su marido y le pidió que se fuera.
Cada vez que él, le decía que era su amigo y quería enseñarle una cosa, más se alteraba ella. Las pulsaciones volvieron a elevarse y los aparatos dieron aviso a las enfermeras, que fueron rápidamente y volvieron a sedarla.
Lamentando lo ocurrido, cuando la vió dormida, le dejó un sobre en la mesilla que tenía al lado de su cama.
<<Continuará>>
Capítulo I : El As de Corazones
Capítulo II : El As de CorazonesII
Capítulo III : El As de CorazonesIII
Capítulo V : El As de Corazones V (El desenlace)