Hoy quiero compartir con ustedes un lindo recuerdo de mi época escolar, una de esas salidas de campo que se quedan grabadas en la memoria para siempre.
Tuvimos la oportunidad de realizar una excursión pedagógica dedicada a conocer de cerca todo el proceso de la cosecha del cacao, desde la planta hasta convertirse en el chocolate que tanto nos gusta.
Para mí, ver los frutos colgados directamente de los troncos del cacaotero fue toda una revelación. Aprendimos que el trabajo que hay detrás de cada grano requiere una enorme paciencia, técnica y dedicación:
Más allá del aprendizaje académico, lo más bonito de ese día fue la conexión con la naturaleza, compartir entre compañeros fuera del aula y valorar el arduo trabajo de los agricultores locales que hacen posible que disfrutemos de este tesoro.