Aprovechamos la tarde para salir de la rutina y reunirnos en un espacio al aire libre con los amigos de la iglesia. Estuvimos caminando un rato, aprovechando el buen clima y compartiendo entre pláticas y risas.
Decidimos cambiar el espacio habitual para sentarnos a conversar tranquilos y disfrutar del paisaje. Siempre es un buen plan coincidir, pasear y pasar un rato diferente entre todos.
Agradecida con Dios por la oportunidad de compartir este día y por la buena compañía.