¿Que mi día no está resultando lo que pensé?
¿Que mis expectativas cayeron?
¿Que la frustración por no lograr lo que quiero y ser lo que anhelo me ahoga?
He descubierto que mis emociones e intenciones tienden hacia un lugar distinto al que quiere Dios.
He descubierto que donde quiero odiar, Él espera que perdone;
Que donde quiero derrumbarme Él espera que crea;
Que donde quiero pecar, Él está dispuesto a ayudarme a vencer la tentación.
Bendeciré en este día en donde mucho ha salido equivocado
Porque, aunque lo que quiere mi débil carne es que reniegue y que maldiga,
Lo que quiere Dios es oír mi bendición y gratitud hacia Él.
Tal vez, el tiempo que habría dedicado a vanagloriarme por mi logro Él lo quiso cambiar en un tiempo que dedicase a glorificarlo;
Tal vez hay algo mejor en su mente;
Tal vez hay una sorpresa genial para mi esperando a la vuelta de un: “Gracias Señor, porque tú tienes un propósito con esto, Bendito sea tu Nombre”.
También en el tiempo bueno deberé aprender a bendecir a Dios,
También deberé aprender a reconocer su parte absoluta de participación en mi felicidad,
También deberé saber que lo que Dios hace sea grato o no grato para mí, es para impulsarme a su propósito mayor, para formar el carácter de su Hijo en mí.
Cuando aprenda a no olvidarme ni alejarme de su Gracia y de su Amor en el tiempo difícil y en el tiempo favorable, habré aprendido a vivir en el propósito de Dios.