Le
propuse
contemplar el mar
en la noche, ver la luna ,
el alba llegar, cualquier día del año.
Cerrar heridas, que aún duelen del tiempo,
mirar estos escasos soles, que nos quedan juntos,
llenar vacíos en la madurez de nuestras vidas descifradas,
suspirar, tomar un té en una noche fría, calentar la frazada sombría,
revelarnos los secretos de miradas y adivinar impetuosamente la experiencia.