Cómo facilitador de procesos de cambios a nivel personal y organizacional he vivido muchas experiencias, existen líderes de organizaciones que quieren cambios mágicos y que sean rápidos, mientras más rápidos mucho mejor.
En días recientes el presidente de una importante empresa quería que apoyara un proceso de cambio, y yo le decía que debido a mis ocupaciones y objetivos de vida no podría apoyarle en su proyecto, el insistía, me decía “Pero al menos graba un video mostrando lo que hay que hacer para pasárselo al equipo”.
Yo le manifesté que aunque la tecnología actualmente nos ofrece muchas ventajas, existen procesos humanos en los que se requiere la interacción para poder identificar qué, cómo, cuándo, con qué y dónde propiciar los cambios.
Muchos cambios se pretenden abordar desconociendo la naturaleza misma del cambio, el cambio es todo un proceso y existen distintos niveles desde donde se puede abordar. Cambios superficiales no generan transformación alguna, existen cambios que sólo arrojan mejoras temporales y otros más profundos que incluso llegan a producir cambios sobre cambios.
El punto que les quiero abordar hoy no es precisamente la naturaleza del cambio y las diferentes formas en que se puede abordar. Me quiero referir al aspecto del ego, ese mundo en el que se encuentra atrapado el presidente de la empresa que le impide ver más allá de sus propios limites mentales.
El ego se manifiesta de muchas formas por ejemplo cuando se cree saber sobre algo, cuando se asumen posiciones de orgullo, vanidad, posición, es un falso yo que nos impide trascender como persona, ir más allá de nuestras ideas y conceptos del mundo.
Según tradiciones de la corriente hinduista, los dos grandes males de la humanidad son el ego y la competencia, con el ego quedas atrapado en un falso yo, lo que creemos ser, y dicen que la competencia implica un ganador y un perdedor lo que genera rivalidades entre los seres humanos.
Definitivamente la respuesta es sí se puede transformar, se puede transformar incluso en sabiduría, un concepto que ha sido muy estudiado desde la antigüedad, no se trata de poseer conocimientos, se trata de una virtud altamente valorada que se manifiesta cuando somos empaticos con las personas, cuando manejamos situaciones particularmente difíciles desde la estabilidad emocional, cuando nos mostramos tolerantes y flexibles ante los valores de los demás, cuando estamos conscientes que la vida es un constante aprendizaje, cuando somos congruentes, cuando asumimos responsablemente nuestra vida y muchas formas más.
Lo contrario al ego es el amor, y el amor te permite trascender cualquier limitación mental, y al mismo tiempo te abre las puertas de la felicidad y del éxito. Vences viejos patrones y paradigmas heredados de otros para vivir una vida con trascendencia y en plenitud.
Para amar se requiere comprender.
¿Siete caminos para transformar el ego, en sabiduría.
El 1er camino se llama ASUMIR, y se refiere al sentido de hacernos responsables de lo que nos acontece en la vida, somos los únicos responsables de ello, no se puede vivir señalando o culpando a los demás de lo que nos ocurre, mis pensamientos, mis emociones y mis acciones son únicamente mías, de nadie más.
Cuando asumimos crecemos, nos transformamos, vamos más allá de nuestros falsos conceptos, se requiere madurez para ello.
El 2do camino se conoce como ACTUAR , no podemos vivir en modo instintivo, huyendo o agrediendo, donde el cerebro reptil es el que decide, tenemos la oportunidad que nos da el libre albedrío de decidir qué hacer o no hacer responsablemente. Eso es actuar con sabiduría, con claridad, desde la sensatez.
Ante cualquier circunstancia por más difícil que sea podemos responder con serenidad y efectividad.
El 3er camino para transformar el ego se le conoce como AGRADECER, en muchas ocasiones ante las dificultades que se nos presentan en la vida no vemos las oportunidades de aprendizaje que se nos presentan. Por más dolorosa que nos resulte una experiencia, esta viene cargada de oportunidades de mejora y de cambio.
El 4to camino es el de VALORAR, hay personas que viven instaladas en la queja, desde las cosas más insignificantes hasta las de mayor importancia, cuando nos instalamos en la queja no podremos ver lo que si tenemos, ni reconocer el universo abundante de opciones y recursos de los cuales disponemos. Quien valora, disfruta lo que posee desde lo más insignificante, disfruta los nuevos acontecimientos, las nuevas relaciones, hay conciencia de abundancia.
Si hay algo que nos aleja de la sabiduría es la crítica y los juicios, cada quien tiene el derecho de ser como es, con su propia forma de pensar y hacer las cosas, con su propia emocionalidad. Eso se llama RESPETAR, que es el 5to camino para ir transformando el ego en sabiduría. Cada quien tiene que vivir su propia vida, con sus aciertos y sus errores, es su vida.
El 6to camino como todos los demás también es muy importante tenerlo presente y es ADAPTARSE, no podemos pretender que los demás piensen, decidan, sientan o hagan las cosas como las hacemos nosotros, se requiere tolerancia y mucha flexibilidad para aceptar al otro tal como es. Cada quien es diferente, si lo aceptamos evitamos conflictos innecesarios, vivimos en sana convivencia.
El 7to camino es ACEPTAR , no podemos cambiar la realidad, todo sucede por alguna razón, no podemos andar por allí pretendiendo cambiarle la vida a los demás, cada quien tiene que vivir sus propios procesos así como tú vives los tuyos. Cuando nos resistimos a aceptar los acontecimientos nos alejamos del amor, de nuestra esencia.
Todos estos siete caminos ponlos en práctica y notaras como te liberas de máscaras, conceptos y creencias que nos impiden conectar con nuestra verdadera esencia.
Fuente consultada:
CONCIENCIA, ENERGÍA Y SALUD
Autor: Salomón Castellanos
Maracay - Venezuela
Año 2002
Salomón Castellanos
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