Fue con ese muchacho por quien perdió la cordura el amor que sentía por él le inundaba la vida, estaba llena de vida porque lo amaba y él la amaba. Se entregó a él en cuerpo y alma de la misma manera que él lo hizo, eran inseparables, se profesaban su amor y lo defendían de quien lo criticara.
El cada día la amaba y con ese amor crecían sus celos, sus miedos... un día, ¡que día!, en una discusión por celos la empujo de manera violenta, con este empujón vinieron las disculpas y el no lo vuelvo hacer, pero solo fue eso, palabras que el viento se llevó.
El la “amaba” a su manera, la quería solo para él y si sentía miedo la maltrataba y no era un maltrato físico, peor aún era ese maltrato que marca y deja cicatrices.. pasaba el tiempo y ella no se daba cuenta que carecía de algo llamado amor propio, la situación era preocupante; ¿donde estaba el amor que se profesaban? ¿Era eso AMOR?
Excusas iban y venían para tapar sus errores, ella las aceptaba y las creía porque ella no podía creer que un amor tan bonito y puro fuese mentira; fue él quien la enseñó a demostrar amor, fue él quien le dio amor, era ese hombre que a diario con detalles y palabras la hacían sentir amada y que un día con un golpe o una planta ofensiva la llevaba a un túnel oscuro.
Ella perdonó y perdonó hasta que la vida la perdonó a ella. Fueron días difíciles, noches largas de llantos interminables, rímel corrido y labial desgastado, fueron muchas noches ahogando su desdicha en el alcohol, fueron años de renacer.
Ella se alejó, el se cansó. Ella entendió que su amor debe ser hacia ella, el, dicen las “malas lenguas” nunca entendió lo que es el amor.
Imagen tomada de la web.
Fuente: https://www.pexels.com/search/violence/
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Como mujer puedo decirles que no debemos dejarnos humillar, debemos de respetarnos y amarnos para que otros puedan hacerlo, no podemos permitir que ningún hombre por mucho que “te ame” llegue a ponernos una mano encima o siquiera torturarnos de manera verbal. Debemos poner un ‘Stop’ a todo esto.