Vine a pasar mis vacaciones en la casa de mi abuela paterna: la Nona. Así le decimos todos los nietos. ¡Y somos diez!. Mi tía Elisa tiene cinco hijos, tres niñas y dos varones. El tío Ángel cuatro, tres varones y una niña. Mis y mi padres se quedaron sólo conmigo, tal vez porque su matrimonio duró menos de un año. Nunca hablan de los motivos de la separación, pero a mi padre lo veo una sola vez al año y eso - según dice la Nona - Porque viene a comer sus exclusivas sopas en Halloween.
Las sopas de la Nona "vencen el frío del ártico", según sus propias palabras, y no comparte la receta con nadie. En realidad, son un reconstituyente para los días fresquitos de finales de octubre, cuando por las noches apetece llegar a casa, comerse algo calientito y hacer tertulia cerca de la chimenea.
Las sopas de la Nona están bien lejos del Ártico, sus ingredientes huelen y saben a Mediterráneo, a viejas anécdotas y al calor familiar que la Nona le imprime. Entiendo que mi padre venga en estas fechas y que la Nona esté en lo cierto, porque sus sopas son mucho más que unas sopas. Le pediré que la haga para Navidad, tal vez mi padre se anime y aumente a dos los encuentros anuales.
Gracias por la invitación @josegilberto. Es un concurso bien agradable y semanal. Invito a @felixgarciap@mafalda2018, para que se anoten en estas actividades semanales: Concurso de escritura creativa del 10 de octubre de 2021 de @Freewritehouse. Ya pronto debe salir el próximo.